Artista madrileño en la cumbre del arte flamenco refrendado por sus continuos éxitos alrededor del mundo. Nacido en la localidad madrileña de Alcorcón, su enorme arte destila flamenco por cada uno de los poros de su piel.
Desde sus inicios en 1996 con la gran compañía de María Rosa en el espectáculo «El sombrero de Tres Picos», Raúl Ortega destaca por su entrega en el escenario, su acrisolado y depurado baile y una inmensa capacidad de transmitir emociones al público fuera de lo común. Esas características innatas en él, unidas a una exquisita profesionalidad y gran compañerismo, le fueron abriendo las puertas con más proyección del mundo flamenco.
Raúl Ortega ha sido reclamado como primer bailarín y coreógrafo por las compañías flamencas más importantes del mundo, como las de artistas de la talla de Antonio Canales o Maria Pagés, o el maestro Luis Dávila «Luisillo», con quien giró por Japón, México, Francia y Suiza como primer bailaor de su elenco.
Debutó en 2001 con Rafael Amargo como primer bailarín y coreógrafo, participando en todos los grandes espectáculos que encumbraron a Amargo a lo más alto de la escena internacional: Amargo, Tablao, Enramblao, Íntimo, Poeta en Nueva York y Amor Brujo, en los que Ortega fue primer bailarín y coreógrafo. Ha actuado ante reyes, emires y presidentes de todo el mundo, pero sobre todo ante públicos de culturas heterogéneas, ya sea el Teatro Bolshói de Moscú o el Dubái Shopping Festival…
Con la gran compañía de María Rosa en el espectáculo «El sombrero de Tres Picos», Raúl Ortega destaca por su entrega en el escenario, su acrisolado y depurado baile y una inmensa capacidad de transmitir emociones al público fuera de lo común.
Un año clave en la carrera del bailaor de Alcorcón. A parte de su gran actividad encima de los escenarios, inauguró su propio tablao flamenco. Nada mas y nada menos que en Jerez de la Frontera, que es conocida como la cuna del flamenco. Raúl Ortega se embarcó en un proyecto muy ambicioso que se ha convertido en un éxito de crítica y público desde su apertura.
Casi coincidiendo con el nacimiento de su tablao Puro Arte Jerez, Raúl Ortega fue uno de los artistas principales en la Feria de Sevilla en marzo, con distintas actuaciones repartidas en varios escenarios de la capital andaluza. Otra cita importante de ese año para el maestro Ortega fue en agosto en el Festival flamenco de Gorbio, en Francia, donde recibió grandes críticas por su baile repleto de sentimiento y expresividad. En octubre actuó en el Festival Flamenco de Ceuta, compartiendo cartel con Juan Villar Jr, y El Niño de la Leo.